Sobre la educación. Un camino hacia la Responsabilidad Social

De cuando en cuando suelo irme a los rincones de la plataforma TED Talks para escuchar conferencias y reflexiones sobre diversos temas. En esta ocasión me detuve en las charlas que ha ofrecido Sir Ken Robinson y que no puedo dejar de compartir ya que ofrecen una perspectiva que, aunque muy razonable para mi gusto, poco suele serlo para el sistema de educación actual.

En este primero: «Bring on the learning revolution», hace una interesante reflexión sobre la necesidad de una revolución en la educación, pero sin duda prefiero que lo vean por ustedes mismos y saquen sus propias conclusiones, pero no me puedo quedar sin mencionar la cita de Abraham Lincoln en diciembre de 1862:

Los dogmas del pasado silencioso, son inadecuados para el presente tempestuoso. La ocasión es una montaña de dificultades y debemos crecer con la circunstancia. Como nuestro caso es nuevo, entonces tenemos que pensar de nuevo y actuar de nuevo. Debemos desencantarnos nosotros mismos y así podremos salvar a nuestro país.

Me invita a pensar sobre los modelos preconcebidos, el conocimiento conocido al que mi padre hace tanta referencia y el poco riesgo que tomamos por adquirir conocimiento no conocido. El estado de comodidad sobre lo ya descrito nos hace sentir seguros y confiados. Si consideramos su planteamiento en torno a que la vida no es lineal sino orgánica, podremos comprender cómo, a nuestro alrededor, los acontecimientos se nos presentan de diversas formas y cuántas cosas neuvas podremos aprender si permanecemos atentos.

Y menciono a mi padre Otto Ricardo Torres, porque en su blog ha publicado un artículo realmente interesante titulado: «Conversación acerca de la literatura: Consejos para mí«, y que me resulta muy grato citar como postre en esta reflexión sobre la educación.

No perdamos de vista el facilismo al que nos habitúa la mera lectura literaria, cual es el de asegurarnos que nos estamos moviendo únicamente en hemisferios de lo conocido. Todo lo conocido –inmediato o distante- es del dominio sígnico, de lo cultural. A ese facilismo sígnico, hay que oponerle el rigor del indicio, la lectura traumática de lo no conocido y de lo no conocido que no se puede conocer a partir de lo conocido. Nunca nos olvidemos del testigo de uno, la identidad de uno.

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