Un encuentro personal con el mundo del café

Un encuentro personal con el mundo del café
Cafetales en Colombia

¿Cómo comenzar a hablar de algo que no se conoce?

Pues bien, soy colombiano y lo curioso es que había vivido en un país que se ha caracterizado por ser uno de los mayores productores de café de alta calidad del mundo y quizás, por verlo y tenerlo tan cerca todos los días, no me había interesado por el tema. Sabía de su existencia, de algunas zonas productoras, de Juan Valdéz, pero poco más. Desde niño lo tomaba, mi mamá lo preparaba en las mañanas con leche y me mandaba al colegio. Y ahora que lo recuerdo, era un sabor muy agradable, sabor a cariño, a familia, a hogar, a Colombia. Y esa inconsciente indiferencia me ha hecho reflexionar.

Haciendo un poco más de memoria, después de 35 años viviendo en Colombia decidí emprender un viaje a España con el propósito de mejorar mi experiencia académica y profesional. A pesar de que en este nuevo destino se consume mucho café, no me interesaba tampoco consumirlo; prefería una taza de te verde o negro o el típico cola cao con leche. Las pocas veces que me decidía consumirlo me producía un terrible malestar de estómago asociando este malestar, desde mi ignorancia, a las propiedades del café, pero sin saber aún que lo que me estaba tomando era una bebida de mala calidad, un café torrefacto (mezcla de mal café tostándolo con azúcar).

Fue después de 8 años de estar viviendo en España cuando, gracias a que comencé a trabajar en una empresa tostadora de café de muy alta calidad, que mi curiosidad por esta bebida comenzó a surgir. De manera natural y espontánea, me he venido interesando por descubrir un mundo desconocido, con gran cantidad de temas apasionantes y que, sin proponérmelo, toca cada una de las áreas en las que me he venido formando durante mi carrera profesional, algo curioso y muy interesante para mi.

Es así como me voy adentrando poco a poco en mis orígenes como colombiano, re-descubriendo mis raíces y dándome cuenta del inmenso tesoro que hay en cada uno de los rincones de mi hermosa Colombia, donde sabores, olores, texturas, paisajes y personas conviven para producir una de las bebidas más demandadas a nivel mundial.

Por fortuna no puedo decir que soy ajeno totalmente a esta bebida ya que, como mencioné antes, desde mi niñez lo tomaba, y debo confesar que este re-encuentro con mis orígenes se ha convertido en una gran aventura llena de preguntas, de nuevos encuentros y de grandes sorpresas. Un camino en el que paseaba como espectador y en el que ahora me involucro de forma decidida. Experimentando por mi cuenta, ensayo y error, pasando de una postura pasiva e indiferente a una postura activa, constructiva y comprometida. Descubriendo además que detrás de una taza de café hay millones de personas que trabajan, desde diferentes frentes de la cadena de valor para que, al comenzar el día, o a media mañana o en algún momento pueda disfrutar del aroma y sabor de una taza de café.

Esta aventura ha comenzado y espero seguir compartiendo mis experiencias en torno a este interesante mundo del café y poder hablar con más propiedad, de algo que comienza a dejar de ser desconocido.

by Leumas

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